M. del C. Valero y equipo de redacción
Existe un grupo de comerciantes locales que intentan siempre influir en las decisiones de los partidos políticos.
“Así ha sido generalmente en el PRI y PAN”, reconocen ciudadanos que luego de emitir estas declaraciones solicitaron no se revelaran sus datos para no ganarse la enemistad de los propietarios de negocios.
Reconocieron los declarantes que quien llega al poder, los beneficia mediante la compra de productos.
Algunos comerciantes han encontrado la manera de obtener ganancias, al inflar los precios de las cosas que serán adquiridas.
La práctica iniciada desde tiempos ancestrales, no es sana, «porque así se fugan muchos recursos económicos, que muy bien podrían ser aplicados en obras».
Se han dado casos, en que las administraciones han optado por adquirir artículos fuera del municipio a menor precio y mejor calidad.
También, las compañías constructoras no los adquieren aquí, pues los costos exceden a los de otras ciudades.
Por este motivo se hace necesario que los negocios homologuen el precio de los productos con los de distintos lugares.
Generalmente, los vendedores tratan de apoyar a determinado candidato para que de llegar a ganar, los favorezca, incluso existen quienes le apuestan a todos “para no errarle”, es decir que no tienen una convicción política y es claro su interés.
El comentario se hizo a Plurinominal debido a que el pasado sábado en el programa «Diálogos» un panelista, enfatizó que los comerciantes “no son corruptos”, en comparación con los políticos.
A manera de defensa, un representante de partido, explicó que los mercantes saquean al ayuntamiento indirectamente con el alto precio de sus productos.






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