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El Cerritos de la ficción

Con datos de Francisco Valero de la Cruz
Casi 10 millones de pesos no fueron bastante para que los XVIII juegos Estatales de Voleibol de escuelas primarias gozaran de un Auditorio Deportivo digno de presumirse.
Cerritos empieza a dar frutos en esta disciplina, ¡y qué orgullo (o vergüenza)!, ha forjado jugadores en sitios rudimentarios.
El municipio, teniendo el dinero rechazó una oferta de 6 millones de pesos donde se contemplaba una edificación resistente.
Esto no indica otra cosa que convenios turbios, claro, entre panistas, muy amigos del personal de la pasada administración.
Al conocer la inversión del gobierno anterior la comunidad deportiva había calificado este logro como positivo.
Mucho tuvo qué ver para enfocar los apoyos al deporte el Director en este rubro, Florencio González Orozco, hijo de la pareja de ex presidentes Aurelia Orozco Reyes y Florencio González Alejos, la señora, actual integrante del cuerpo de ediles.
Hoy las órdenes e imagen del muchacho son de lo más publicitado, no solo en este gobierno, sino desde el anterior, asimismo todo lo que su oficina pide, se facilita.
«Lenchín» fue de los primeros en molestarse porque Contraloría Interna pidió la clausura del auditorio en tanto se resuelve sobre la existencia de vicios ocultos y el pago que garantice los daños.
Recordemos también, que aprovechando las condiciones climáticas, en plena campaña electoral del año pasado se ordenó celebrar ahí los festejos del 10 de Mayo, «para que las mamás no se mojaran», lo que trajo buena impresión entre las señoras que miraron lo magno del auditorio.
Ganó el PAN y después se conoció de las fisuras en la fachada; ya era tarde para castigar al panismo con votos en contra por tan burlesca ofensa.
Un profesor cuyos familiares radican en esta cabecera, solicitó guardar su nombre en el anonimato pero dijo, «van a decir que sólo venimos a criticar», luego expuso que ya le había dicho a sus alumnos que Cerritos tenía un lugar muy bonito para jugar voleibol.
El docente pasó frente al auditorio, recién había llegado con sus pupilos, se los señaló y los chicos se entusiasmaron.
Qué triste, tuvieron que conformarse con los juegos en el antiguo recinto que se pintó de azul.
Luego supieron que el lugar tuvo qué cerrarse «porque se está sumiendo», así lo dijeron los propios alumnos de primaria de la escuela anfitriona.
Es así como Cerritos pasa a ser un escenario ficticio, con recintos y obras de adorno que sirven de enorme vistosidad para adecuarse a un cielo azul, hermoso, pero distante e inalcanzable para el mortal.
Por otro lado el auditorio municipal usado dejó ver la falta de espacios para estacionarse.
En vehículos, los muchachos portaban equipo y ropa, y se notó incomodidad que por educación a este lugar anfitrión, no pudo reclamarse.
Los cábulas no dejaron atrás los comentarios de que habían venido a jugar al rancho; «nos bañamos pero de tierra»,  y otras tantas cosas, cabe destacar que en algunas de sus escuelas tienen mejor cancha que en donde disputaron los encuentros.

Nos leemos.

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