Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Un compromiso conmigo

Por Javier Gaytán.   Psicólogo Clínico.

Te has preguntado alguna vez ¿qué deberías de hacer para…?, caerle bien a los demás, que te acepten tal y como eres, estar mejor, sentirte feliz, pleno, etc.

Considero que frecuentemente nos preguntamos esto y muchas cosas más relacionadas con ser aceptados por otros, pero, ¿nos hemos aceptado a nosotros mismos?

Algunas veces relacionamos y actuamos conforme a lo que los demás piensan que es lo correcto, sin embargo, no damos pie a que nuestra verdadera responsabilidad es lo que realmente pensamos y creemos sobre nosotros, si lo que estamos realizando es lo correcto o no, si lo que se piensa está bien o si es que se está cometiendo algún error, son los constantes cuestionamientos que día a día les damos vuelta en nuestra mente para definir lo que realmente somos o queremos ser y hacer.

Nos casamos con la idea de que el ser aceptado por los demás involucra dejar de ser en algunos aspectos lo que somos, minimizamos o reprimimos algunas emociones y por lo tanto acentuamos otras. Les permitimos a los demás manejar de determinada forma nuestra vida y existencia. No todos logramos consolidar un verdadero compromiso con nosotros mismos, somos en la mayoría de los casos, lo que los demás esperan que seamos, formamos parte de una sociedad que cada vez más va generando cambios y al mismo tiempo evoluciona en la práctica de sus valores, pero sobre todo hemos dejado a un lado nuestro amor propio, creemos que lo poseemos, sin embargo entra en tela de juicio el hecho de pensar y hacer lo que creemos que queremos, sino más bien hacemos lo que para los demás es totalmente aceptable y quizás eso no era lo que realmente desearíamos hacer.

«En el momento en el que consideres pertinente comenzar a defender tu opinión y tus deseos, se podrán generar una serie de problemáticas en tu entorno. Considera que tu exterior social no está acostumbrado a esa forma nueva de actuar»…

Algunos han dejado de creer en sus capacidades, en sus aptitudes, en sí mismos, han dejado la total responsabilidad al exterior, a la sociedad, a la educación, sin tomar en cuenta sus propias decisiones, que bien pueden equivocarse, pero al mismo tiempo podrán generar a través de sus errores nuevas experiencias que lo llevarán a mejorar su propia persona, su vida y sobre todo su futuro en términos de felicidad.

Nos hemos dedicado por mucho tiempo a tratar de compensar las necesidades externas, las demandas de otros, generado la responsabilidad de mirar siempre hacia el exterior, preocupándonos por atender a la presión y el acontecer social, es decir, nos olvidamos de lo que nosotros realmente sentimos y queremos. ¿Te has dado cuenta lo importante que somos para que el entorno funcione de manera más positiva? Las decisiones que tomamos todos y cada uno de nuestros días le van dando un sentido a nuestra propia existencia, quizás no hemos hecho lo necesario para satisfacer nuestras necesidades internas, por no generar problemas con el entorno, sin embargo, cuando realizamos actividades u opinamos en contra de nuestros principios, dejamos a un lado nuestro compromiso personal, ese respeto por tus opiniones, actos, valores y lo que realmente consideras importante para ti lo cambias por dar la razón a quien quizás no la tenga, en ese preciso momento estas faltándote al respeto por lo que crees y por lo que consideras correcto desde tu perspectiva.

Desde la propia responsabilidad y argumentando la posibilidad de respetar las normas, leyes morales y la ética, considera importante mantener y defender tus opiniones, tus prioridades, tus deseos, pues esto es lo que realmente generarán el bienestar personal, pues estarás luchando ya por defender tu dignidad, valores y forma de pensar, buscando a través de tus actos la aceptación de ti mismo, confrontando las diferentes formas de pensar del entorno. No se trata de generar un conflicto externo, sino más bien pensar en adaptarte a las circunstancias y necesidades que vayan de la mano con las tuyas, no abandonando la idea de fallarle a tus pensamientos, a tus virtudes y mucho menos a ti mismo.

En el momento en el que consideres pertinente comenzar a defender tu opinión y tus deseos, se podrán generar una serie de problemáticas en tu entorno. Considera que tu exterior social no está acostumbrado a esa forma nueva de actuar, debes de ser paciente al tratar de readaptar la nueva forma de ser, en relación al exterior, de manera paulatina todos al igual que tú estarán generado sinergia en estas nuevas formas de ser en tus esferas de vida, piensa en lo más importante de ti, que las decisiones y las acciones que realices sean solo tuyas, toma conciencia de lo importante que eres para el mundo al respetar tus ideales y defenderlos, sé feliz siendo lo que quieres, actuando con responsabilidad, comprométete contigo mismo, sé congruente, solo sé tú… y nada más.

Los comentarios están cerrados.