- El ingeniero trabaja en sus obras, que van desde las cactáceas hasta la arquitectura cerritense
MARCO SERNA.- Rogelio Jiménez Granados, un ingeniero agrónomo zootecnista ya en retiro, ha decidido dedicarse de lleno a una de sus pasiones: las artes plásticas. El ingeniero, que durante su vida profesional se dedicó al campo y a la ganadería, ahora se ha convertido en un pintor aficionado que realiza obras propias o por encargo, mismas que son exhibidas en redes sociales y otros medios.
En una entrevista exclusiva para Plurinominal, el ingeniero Jiménez nos contó que desde hace muchos años le gustaba pintar, pero que por cuestiones de estudios y de trabajo no podía desarrollar su talento a plenitud. Sin embargo, ahora que está en el ocaso de su vida, se dedica de tiempo completo a su segunda profesión, la cual ama y disfruta.
Cuadros recientes reflejan su amor por la naturaleza y por su tierra natal. Uno de ellos es un encargo del notario público Arturo Narváez Banda, quien le pidió un trabajo sobre las cactáceas de la “zona del silencio del bolsón de Mapimí”. El ingeniero Jiménez logró captar la belleza y la diversidad de estas plantas, que se muestran en los trabajos que fueron exhibidos en redes sociales por el mismo notario.
Jiménez también nos reveló que tiene en mente un proyecto ambicioso: realizar una retrospectiva de la arquitectura cerritense de los años 20s del siglo pasado, que considera una época de esplendor y de identidad para su municipio. Sin embargo, reconoció que aún está en fase de anteproyecto y que necesita más tiempo e investigación para llevarlo a cabo.
El ingeniero Jiménez agradeció el interés de Plurinominal por su pequeño pasatiempo, y expresó su deseo de platicar con nosotros de otras cosas con las que le gustaría abonar a nuestro rotativo.














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