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Moscas y hedores sobre calle Abasolo

  • Junto a presa Marcos Vives la gente arroja animales muertos

BETO GUERRERO.- Basurero clandestino parece que se instaló para siempre, porque la gente no solo lo utiliza para desechos inorgánicos, sino que destaca la pestilencia debido al número de animales muertos.

El foco de infección que ninguna administración ha podido erradicar, se debe principalmente a la mala conducta de ciudadanos faltos de cultura higiénica, porque se les hace fácil arrojar sobre la calle Abasolo, detrás de la presa Marcos Vives basura y animales sin vida.

No les importa que a pocos metros vivan familias que deben soportar hedores y presencia de moscas verdes y azules.

La pestilencia se extiende hasta un mes, según dijeron afectados, y aunque en la zona se instaló un letrero con la leyenda, “prohibido tirar basura”, al parecer los “puercos no saben leer”.

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